martes, 17 de diciembre de 2013

Una mirada al barrio de La Mina sin populismos

No queremos vivir en un Estado policial pero tampoco en esa sensación de inseguridad que la sociedad de consumo, las nuevas formas de delincuencia y el aislamiento propio de las grandes ciudades han contribuido a potenciar. La solución está en la policía local, aquella que no solo se limita a las funciones estrictamente penales, sino también a la asistencia social. En Barcelona, la policía de proximidad es una asignatura pendiente. De ella habla Tomás Gil Márquez, profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), en un interesante estudio artículo titulado "Una serena mirada a la seguridad desde el barrio de La Mina. Huyendo del populismo rampante hacia algún lugar".
Barrimina.org
En este informe parte del concepto de seguridad en general para acabar en la situación en el barrio de La Mina, donde un importante proyecto de remodelación urbana, unida a importantes accciones de carácter social y también policial, están permitiendo que esta zona situada junto al mar vaya abandonando poco a poco su fama de degradación u peligrosidad.
El estudio completo se puede leer en este enlace del Instituto de Ciencias políticas y Sociales (ICPS), adscrito a la UAB.
Así explica Gil Márquez la historia de este barrio:
"El barrio de la Mina tiene su origen en la utilización por parte del Patronato Municipal de la vivienda de Barcelona de unos terrenos en el municipio de Sant Adrià de Besòs para realizar una promoción de viviendas con equipamientos complementarios destinada a acoger a las personas realojadas, básicamente, de los principales núcleos de barraquismo de Barcelona y su entorno: campo de la Bota, Pekín, la Perona, Can Tunis, Montjuïch, etc. Se sitúa en el margen derecho del rio Besós, limitando con Barcelona; por el sur, el cinturón del litoral rompe la continuidad urbanística del barrio. La población del barrio de la Mina se sitúa alrededor de los 13.000 residentes, con la mitad de la población por debajo de los 45 años. La densidad de población es superior a la del resto de la ciudad de Sant Adrià de Besòs y a la de Barcelona. La renta bruta disponible de los residentes en el barrio es un 41% inferior a la del resto de la ciudad de Sant Adrià de Besòs y un 61% inferior con respecto a Catalunya. Por otro lado, la elevada tasa de drogodependencia, los niveles de absentismo y fracaso escolar y el elevado porcentaje de paro, superior al del resto de la ciudad y de Catalunya, son elementos que han favorecido históricamente el desarrollo de dinámicas de marginalización y exclusión social, causantes todas ellas de fenómenos delictivos relacionados con los delitos contra la propiedad y el tráfico de estupefacientes".
Abordar la situación existente en La Mina exigía una implicación de todas las administraciones:
"Con la finalidad de afrontar la problemática planteada, el 13 de junio del año 2000 el Gobierno de la Generalitat de Catalunya constituyó el Consorcio del Barrio de la Mina. El Consorcio está integrado por la Generalitat de Catalunya, el Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs, la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de Barcelona. La acción del Consorcio se articula sobre el Plan de Transformación del barrio de la Mina (PTBM)".
Recuerda el autor:
"Un estudio oficial sobre los barrios desfavorecidos publicado en el año 2008 cifraba entre cuatro y cinco millones las personas que en España vivían en barrios en dificultad, es decir un 12% de la población total de ese momento, cifra que, a todas luces, hoy es muy superior por las circunstancias de crisis económica en las que nos encontramos desde hace unos años". 

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