sábado, 6 de abril de 2013

Seguridad privada, el negocio del futuro

Acabo de tener una revelación: el gran negocio consiste en invertir en empresas de seguridad privada. Si como aseguran los expertos, lo ocurrido en Chipre se puede hacer extensivo a otros países como España, nadie garantiza el futuro de nuestros ahorros. (Abro un paréntesis para hacer mía esa pregunta que formula el documental emitido por TVE titulado "La industria de los expertos": ¿Por qué hacemos tanto caso a los expertos si no supieron prever la crisis?)
losfraudes.blogspot.com
Si eso ocurriera, es decir, que nuestro Gobierno decidiera que solucionar la crisis pasa por aplicar una quita a los depósitos bancarios, es obvio que muchos ciudadanos optarán por guardar su dinero en casa, literalmente bajo el colchón, en una caja fuerte o en algún estrafalario escondite. Y, consecuentemente, aumentará la demanda en seguridad privada, ya que la pública, es decir, la que ejercen los cuerpos policiales, también es objeto de recortes, por lo que las prioridades no pasan precisamente por colocar un agente en cada esquina. De hecho, las cifras oficiales ya demuestran que se trata de un sector en auge. En España existen 1.500 empresas de seguridad privada que facturan más de 4.000 millones de euros anuales y dan empleo a 185.000 vigilantes. Si a ello se une el aumento de los delitos contra el patrimonio, que según el Instituto Nacional de Estadística, representan ya el 36,3% del total, se confirma que la contratación de agentes, alarmas y demás mecanismos antirobo -la oferta en los espacios de Teletienda de las diferentes cadenas no para de crecer- está llamada a crecer. De hecho ya hay empresas españolas de seguridad que cotizan en bolsa. La primera fue Prosegur y lo hizo en 1987...

Sin embargo, parece absurdo que, para guardar nuestro dinero, tengamos que gastarlo en seguridad privada. Pero las alternativas son pocas porque abrir una cuenta en un paraíso fiscal no está al alcance de todos y, aunque ahora hay quien augura un nuevo resurgimiento del negocio inmobiliario, es díficil apostar de nuevo por una forma de inversión que tantas consecuencias traumáticas ha tenido, los desahucios por impago de hipoteca, sin ir más lejos.
Otra forma de sacar rédito a nuestros ahorros es comprar oro, dicen algunos economistas. Lo cierto es que las empresas dedicadas a la transacción de este vil metal han aumentado. Y también la picaresca. Echadle un vistazo a este blog sobre los fraudes que ha generado la crisis económica en general y el negocio de este vil metal en particular. Este sector, obviamente, defiende las bondades de este negocio (Oro Direct ofrece diez razones para invertir), que de nuevo obliga a los poseedores de lingotes o joyas de oro a adoptar precauciones. Disponer de una caja de seguridad en un banco donde guardar esos objetos de valor cuesta entre 150 y 600 euros anuales y el número de solicitudes ha aumentado desde que empezó la crisis. Pero en caso de robo, pues obviamente también hay atracos en entidades bancarias, la indemnización es limitada -depende del seguro suscrito-, sobre todo si no se ha declarado el valor total de lo depositado. Así que, lo dicho, el negocio del futuro es la seguridad privada.

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