sábado, 28 de enero de 2012

La falsa supremacía occidental

La crisis económica dispara leyendas urbanas sobre el supuesto trato de favor a los ciudadanos extranjeros. Ha llegado a mis manos un correo electrónico malintencionado que contiene las reglas de inmigración de Arabia Saudita y de los Emiratos Árabes Unidos. Destaca la prohibición de programas de lenguas extranjeras en las escuelas o del derecho a protestar. No se permite, según estas normas, que los extranjeros sean una carga para los contribuyentes y que si alguien entra ilegalmente en estos países, será "acosado sin piedad". Quienes se dedican a divulgar esta legislación, defensores de una falsa supremacía occidental, desearían que España adoptara también esas restricciones, lo que implica algo tan contradictorio como emular aquello que se rechaza. Bien harían estas personas en girar la vista hacia Turquía, país que hace unos días, el embajador de Alemania en España, Reinhard Silberbergpuso como ejemplo de contención presupuestaria. Los españoles hemos utilizado a los inmigrantes para vivir como nuevos ricos, pero al entrar en recesión, mentes simplistas ven en la expulsión de los extranjeros la solución a muchos males. Puede que Turquía tenga que hacer muchos deberes todavía para entrar en la Unión Europea, pero hay quien asegura que, si Italia solicitara ahora su admisión -por poner un ejemplo de país con finanzas en estado crítico-, no lo lograría tan fácilmente.

miércoles, 25 de enero de 2012

La tribu lazi o cómo tergiversar la historia

He leído la fascinante historia de Wolfgang Feuerstein y la tribu lazi en el libro de Margaret MacMillan "Juegos peligrosos. Usos y abusos de la historia" (Ariel). En los años sesenta, este erudito alemán encontró a un grupo de unas 250.000 personas que habitaba una región remota de la costa del Mar Negro, junto a la parte turca de Trabzon. Se trataba de los lazis, musulmanes todos ellos con su propia lengua y costumbres. Sin embargo, Feuerstein se empecinó en que antiguamente, los lazis tenían que ser cristianos e inventó un lenguaje escrito para ellos con la finalidad de reconstruir su presunta historia. De esta forma se fabricó una identidad que, en 1999, dio lugar a la constitución de un partido para promover la nación de "Lazistán" dentro de Turquía. De esta forma, MacMillan advierte de la artificiosidad de determinados nacionalismos.

domingo, 22 de enero de 2012

Transversalidad francesa

www.parti-socialiste.fr
Si algo caracterizan las citas universales es su transversalidad, es decir, que la genialidad que se les atribuye permite a cualquier persona aplicarla con éxito. Pero abusar de ellas tiene sus riesgos. El presidente americano John Fitzgerald Kennedy acuñó la frase "No te preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate qué puedes hacer tú por tu país". Una reflexión tal liberal en boca de un mandatario demócrata sólo puede ser interpretada en clave patriótica, algo que encaja perfectamente con el espíritu americano. Más chocante resulta que el candidato socialista a las presidenciales francesas, François Holland, versione la frase de Kennedy y asegure que "no se trata de lo que la República puede hacer por vosotros, sino de lo que vosotros podéis hacer por la República". La arenga supone el reconocimiento implícito de que el Estado ya ha dado mucho a los franceses, es decir, que el gasto público se ha disparado y, con él, el déficit, por lo que ahora toca austeridad y sacrificio. Este mensaje ya fue utilizado por su rival, Nicolas Sarkozy, en las anteriores elecciones. Y con éxito, pues fueron muchos los votantes que, sin compartir el conservadurismo de Sarkozy, entendieron que Francia necesitaba a alguien como él en ese momento. Holland avala inconscientemente, por tanto, las políticas de ajuste que se llevan a cabo en otros países como España, gobernada ahora por la derecha. Aunque, como dice el politólogo y filósofo Sami Naïr en un artículo en El País, el principal reto en Francia -y también en nuestro país, añado- es la creación de empleo. Igualmente común con Sarkozy, pero formulada con otras palabras, es su propuesta de gravar las transacciones financieras porque "el verdadero enemigo es el mundo de las finanzas". Suena a la mítica tasa Tobin, que tiene visos de convertirse en una leyenda urbana, dadas las dificultades que conlleva su aplicación. Principalmente, porque su éxito exige que todos los países la adopten. Es decir, universalidad y/o transversalidad.

miércoles, 18 de enero de 2012

Pensar en verde

El nuevo proyecto de la plaza de las Glòries de Barcelona tiene una pinta estupenda, sobre todo para alguien como yo que ha vivido prácticamente toda su vida en el barrio del Fort Pienc. Hace muchos años, ese nudo viario era atravesado por raíles ferroviarios donde los niños depositábamos pesetas para que el tren las apisonara y borrara el perfil de Franco -¿una resistencia inconsciente a una dictadura crepuscular?-. Esas vías convivían con olivos, muchos de los cuales desaparecieron con la construcción del actual tambor que reparte el tráfico de Gran Vía, avenida Diagonal y avenida Meridiana. Desconozco el destino de esos imponentes árboles que, más allá de recordar el paisaje jienense de mis padres, no cumplían con esa misión de pulmón verde al que todo niño tiene derecho. El nuevo equipo del alcalde Xavier Trias ha modificado ahora el proyecto de su predecesor, el socialista Jordi Hereu, para que el tráfico sea menor en este enclave rodeado de edificios "high tech" y puedan crearse 140.000 metros cuadrados de zona verde. Nunca es tarde.