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domingo, 22 de enero de 2017

Gloria Fuertes, nuestra Gertrude Stein


Iconos de tu infancia que, con el paso del tiempo, valoras todavía más. Este es el caso de Gloria Fuertes, aquella mujer simpaticota que recitaba poemas a los niños desde una televisión que no indagaba demasiado en la vida de sus personajes, no fuera a ser que la sexualidad de algunos de ellos encandalizara a una sociedad todavía en transición hacia la democracia.
Fuertes, lo hemos sabido más tarde, era una gran poetisa. Y no es que su estilo naif, el que la hizo famosa, careciera de valor. Ahí está la obra de Gertude Stein -"una rosa es una rosa, es una rosa, es una rosa..."-, universalmente conocida. Es cierto que los contactos de la francesa con los creadores que a principios del siglo XX acudían a París como un santuario artístico, acrecentaron su leyenda. Pero encuentro muchas similitudes físicas, vocacionales y no sé si también sexuales entre Stein y Fuertes.
Este año se celebra el centenario del nacimiento de la poetisa madrileña y la editorial Blackie Books lo va a celebrar con la publicación de una antología de su obra, la infantil y la adulta. Una excelente noticia. Será en marzo.

viernes, 13 de marzo de 2015

La calculada ambigüedad de Albert Rivera

(Artículo que publiqué en ABC el pasado 12 de marzo)
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, huye de etiquetas, lo que le ha valido reproches sobre su supuesta indefinición ideológica. Politólogos, expertos en sociología y comunicadores consultados por ABC coinciden en que se trata de una calculada ambigüedad que permite a esta formación al alza captar un voto transversal mediante políticas de derechas y de izquierdas.
El profesor de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) Oriol Bartomeus afirma que siempre es difícil definir la opción ideológica de un partido pues "depende de lo que se analice: las declaraciones programáticas, el cómputo de votaciones en las cámaras dónde tiene representación, la ubicación de sus votantes, la ubicación que le otorga el conjunto del electorado...". Pero "aún lo es menos en el caso de Ciudadanos, puesto que ha hecho de la indefinición en la escala izquierda-derecha uno de sus elementos definitorios". Según Bartomeus "si nos atenemos a las propuestas, Ciudadanos es un partido próximo a la derecha por lo que respecta a la economía (liberalismo, cercanía con el mundo empresarial), pero cercano a la izquierda en los valores (aborto, matrimonios del mismo sexo). En la cuestión de la unidad de España, se alinea claramente con el PP". Atendiendo a sus votantes, "aparece como un partido claramente "de centro".  Según el barómetro del CIS de enero, el 53% de los que tienen intención de votar a Ciudadanos se ubican en esa posición ideológica. Ahora bien, el 40% de los que votarían Ciudadanos declaran haber votado al PP en 2011".
En opinión de Jordi Molina, politólogo y profesor del International Business Program de la Universidad Abat Oliba CEU, la formación que lidera Albert Rivera "se sitúa en el centro-izquierda. Es una opción política que combina un importante vector social con un eje liberal en lo económico, sin olvidar aspectos redistributivos". Explica que "el eje social respalda la conservación y defensa del marco actual de derechos individuales y colectivos. La agenda económica es liberal pero a la vez contempla un papel activo de lo público. Otros ejes que vertebran su discurso son la democracia interna y la transparencia en la gestión de las administraciones".

viernes, 1 de noviembre de 2013

No sin mi vidente

Ronald Reagan
Dice Nicolás Maduro que su fallecido predecesor, Hugo Chávez, se le aparece al más puro estilo "caras de Bélmez", es decir, entre los escombros del Metro de Caracas. Inquietante que el presidente venezolano crea en apariciones de este tipo, pero la historia nos demuestra numerosos casos de gobernantes que creen en la parapsicología y en las fuerzas del más allá.
Rasputín
Otro Nicolás, zar de Rusia y ejecutado junto a su familia por los revolucionarios bolcheviques, creían en los poderes ocultos del siniestro Rasputín, una mezcla de sacerdote y gurú. Pero hubo un tiempo en que no se concebía una reinado sin la presencia de un astrólogo, como es el caso de John Dee, que tuvo un importante ascendente en Isabel I de Inglaterra. Parece que la costumbre anglosajona de recurrir a un vidente para resolver asuntos de Estado está muy arraigada, pues hay que recordar la leyenda del rey Arturo, inseparable del mago Merlín. Aseguran que el ex presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, también recurría a un astrólogo.

Sandro Rey

Luego está el pitoniso Sandro Rey, que a pesar de su apellido, no tiene entre sus clientes a ningún miembro de la casa real -que sepamos-, pero escucha a todo aquel que quiera llamarle a su espacio televisivo. Y si da con algún descreído, lanza su famosa frase "Bendiciones y buenas noches".

viernes, 11 de octubre de 2013

Sin preguntas mamporreras

Un placer leer las entrevistas rápidas de Manuel del Arco, agudísimo periodista para quien la pregunta mamporrera no existe. Trabajó para La Vanguardia y el Diario de Barcelona y acompañaba sus "intervius", como él decía, con caricaturas del personaje hechas por él mismo. Nacido en Zaragoza en 1909 y fallecido en 1971 en Barcelona, el mordaz reportero tuvo la oportunidad de conversar con personajes como Joan Crawford, Marlene Dietrich, Salvador Dalí, Rita Hayworth, Joan Brossa, Errol Flynn o Luis Miguel Dominguín, entre otros muchos. El mordaz Del Arco convertía sus entrevistas en un ping-pong entre periodista y entrevistado. Sirva de ejemplo este contacto que tuvo con Dietrich en los míticos estudios de Miramar de TVE y que está incluido en su libro "101 intervius, por las buenas" (Editorial Científico Médica, 1963):

-¿Tiene tanta afición como cuando empezó?
-Más.Cuando era joven era una tonta.
-¿Se entrega por afición o por responsabilidad?
-No hago las cosas a medias.
-¿Nunca se ha equivocado?
-Yo, hablo sólo de los que sé; cuando no sé, no hablo.
-¿De qué no sabe nada?
-No sé construir una casa, no sé física; hay muchas cosas de las que no sé.


-¿De qué sabe más?
-De todo aquello que emociona.
-Para eso hace falta un corazón fuerte.
-Fuerte y grande, no duro.
Poco a poco he ganado su confianza. El ensayo continúa. Sugiere ahora que estaría mejor una cortina que el plafón de una calle.
-Hace treinta años -digo- no hubiera sospechado charlar con usted. ¿Ha pensado en los que se emocionaron viéndola en la pantalla?
-Sí, pero usted está vivo, aquí, y no se ha desmayado.
-¿Y si me desmayo?
-Haría todo lo posible por recuperarlo.
-Gracias, Marlene...

Definitivamente, con Manuel del Arco, lo breve era dos veces bueno.

domingo, 14 de julio de 2013

El coronel de la revolución mexicana...era mujer

Historia fascinante la del coronel Amelio Robles, miembro del ejército zapatista que luchó en la revolución mexicana. Por las fotos que nos han llegado, donde aparece un hombre con un aspecto viril y algo amenazador, nadie diría que nació mujer y que desde muy temprana edad, adoptó una identidad sexual que no se correspondía con su cuerpo, mantenida hasta su fallecimiento a los 94 años.
Amelio nació en 1889 en Xochipala, en el estado de Guerrero, y se ganó el respeto de sus compañeros de filas, a pesar del fuerte machismo imperante en la sociedad mexicana de aquella época.


La vida de este personaje es recogida por Gabriela Cano, de la Universidad Autónoma Metropolitana, en el interesantísimo estudio "Inocultables realidades del deseo. Amelio Robles, masculinidad (transgénero) en la Revolución mexicana". Arranca su texto con una foto de estudio del coronel que simboliza toda la masculidad y la dignidad de uno de los protagonistas de la revolución:
"La pistola y el cigarrillo, símbolos de masculinidad, no son utilería del estudio fotográfico sino objetos de uso cotidiano pertenecientes a Amelio Robles, cuya imagen masculina constituye una identidad subjetiva, sexual y social que prevaleció en todos los aspectos de su vida. No es una pose momentánea ante la cámara como la que adopta, por ejemplo, Frida Kahlo al vestir traje masculino en los retratos de familia tomados por su padre en 1926. En el caso de Kahlo, se trata de un gesto juguetón, un tanto irreverente, quizás para seguir la moda francesa à la garçon (y a la vez cubrir el adelgazamiento de su pierna izquierda a causa de una poliomelitis intantil). En la pintora no hay afán de hacerse pasar por hombre, efecto que Amelio Robles logra con gran efectividad".

lunes, 8 de julio de 2013

El pudor de los partisanos

Los partisanos que ejecutaron al fascista Benito Mussolini y a su compañera, Clara Petacci, exhibieron públicamente sus cadáveres colgados boca abajo en una de las imágenes más impactantes de la Segunda Guerra Mundial. El ensañamiento de la resistencia italiana contrasta, sin embargo, con el pudor demostrado ante la posibilidad de que, en esa posición, a Petacci se le vieran sus partes íntimas, por lo que un alma "piadosa" -posiblemente instigado por un sacerdote- ató cómo pudo la falda de la mujer a sus piernas. La violencia, por tanto, no es obscena. El sexo sí. Salvando las distancias, así piensan hoy en día algunos censores en Estados Unidos, donde pueden exhibirse películas con un asesinato cada dos minutos, pero son prohibidas determinadas escenas eróticas. El último ejemplo es el anuncio protagonizado por la modelo Heidi Klum, censurado en Los Ángeles por su alto contenido sexual.

domingo, 23 de junio de 2013

El bigote de Frida

Los bigotes están de moda, dicen los cazadores de tendencias. No así en la época de Frida Kahlo, pero esta pintora inclasificable -hay quien identifica su obra con el surrealismo, pero yo veo un cierto fauvismo trágico- hizo de su vello facial una seña de identidad. Hay dos teorías sobre esa resistencia a depilarse. Una es que en México, ser peludo era sinónimo de ascendencia española, es decir, de clase social pudiente, pues los indios aztecas no tenían vello en el cuerpo. Sorprende que una activista del comunismo como fue Frida Khalo pretendiera esa ostentación, a no ser que su entusiasmo por las tradiciones mexicanas incluyera este tipo de demostración.
La otra explicación apunta a su marido, el también pintor Diego Rivera, quien al parecer le excitaba sexualmente el bigote de Frida. Una argumentación más plausible, que no contradice el gusto por la provocación de la artista.

sábado, 4 de mayo de 2013

Carmen Amaya vuelve al Somorrostro

Carmen Amaya
En el centenario del nacimiento de Carmen Amaya, es ineludible recordar el retorno de la artista a su barrio del Somorrostro de la mano de Sempronio, quien en 1951  la convenció de que demostrara así, después de su triunfal periplo internacional, que había nacido en Cataluña. Andreu Avel.lí Artís i Tomàs, que es el nombre verdadero del recordadísimo periodista, uno de los mejores retratistas que Barcelona ha tenido, narra esa visita en su artículo "Carmen Amaya vuelve al Somorrostro", incluido en el libro "Barcelona bitllo-bitllo" (Biblioteca selecta):
"El Somorrostro, engullido por el paseo Marítimo, era una multitud gigante de barracas, extendidas desde la pescadora Barceloneta al torrente del Bogatell actual y hedionda confluencia de alcantarillas", explica Sempronio
El barrio ya se había transformado cuando tuvo lugar este recorrido, pero sus habitantes reconocieron inmediatamente a la bailaora, quienes la condujeron a lo que había sido su miserable casa:
"A mí se me hizo un nudo en la garganta. Me vino a la memoria aquella escena de 'Cristina de Suecia', una de las grandes escenas de todos los tiempos, donde la Garbo, el pensamiento fijado en la noche de amor que acaba de vivir, acaricia los muebles que han sido testigos"
El periodista explica el interés de Amaya, fallecida en Begur (Gerona) en 1963, por la fuente a la que acudía de pequeña a buscar agua, construida de ladrillos y tuberías de plomo. Esa fuente fue reconstruida y hoy permanece como homenaje a la artista. El Gobierno catalán ha organizado numerosos actos en su honor este año 2013. Destacan el estreno del documental "Bajarí (la Barcelona caló)" de Eva Vila en el Festival DocsBarcelona.
Pero imposible igualar la emotividad de Sempronio.

viernes, 1 de febrero de 2013

La anécdota comodín

Las dos historias tienen en común la irreverencia hacia personajes legendarios y la capacidad de estos para reírse de sí mismos. Son tan parecidas que alguien podría pensar que hay algo de plagio en ellas, pero en ambos casos se demuestra la genialidad de sus protagonistas.
Frank Sinatra
En 1976, Frank Sinatra fue entrevistado en el mítico "talk show" de Johnny Carson junto al actor y humorista Don Rickles. Sinatra explicó que hace años coincidió en un restaurante de Nueva York con Rickles quien, para impresionar a su atractiva acompañante, le pidió que al final de la cena pasara por su mesa y le saludara. Así lo hizo "la voz", que recibió esta airada contestación de Rickles: "¡Pero es que no ves que estoy comiendo!".

Aristóteles Onassis
Por esas mismas fechas sitúa el escritor, actor y periodista José Luis de Vilallonga en sus "Memorias no autorizadas" su cita con Aristóteles Onassis en un hotel donde, de repente, un hombrecillo abordó al magnate: "¿No te acuerdas de mí, Ari? Estudiamos juntos...". Onassis, que nunca fue a la escuela, instó al desconocido a hablar con su secretaria si deseaba pedirle algo. El individuo, que había reservado una mesa para reunirse con dos hombres de negocios, sólo le rogó que le saludara con la mano al pasar junto a ellos. El armador griego accedió y, cuando hizo el gesto, el  hombrecillo le respondió: "¡Pero bueno! ¿Es que aquí no se va a poder trabajar nunca tranquilo?". Al día siguiente, Onassis contrataba al desconocido como asesor de una de sus empresas.

viernes, 6 de abril de 2012

El mal periodismo de Leonard Woolf

Leonard y Virginia Woolf
Devoro todo lo que se publica sobre el llamado grupo de Bloomsbury, aun siendo consciente de que nunca podría llegar a congeniar con ninguno de sus integrantes. Los escritores Virginia Woolf y Lytton Stratchey, los pintores Vanessa Bell y Duncan Grant, o el economista Maynard Keynes, derrochaban esnobismo y vanidad, pero rompieron moldes, tanto en el terreno profesional como en el personal  y sexual. De ahí la admiración y, en mi caso, la fascinación que generan. He omitido deliberadamente el nombre de Leonard Woolf, que a pesar de su reconocimiento social, siempre estuvo a la sombra de su esposa, la gran Virginia Woolf.
Lumen ha publicado una parte de las memorias de este editor, escritor y político bajo el título "La muerte de Virginia", que abarca el período comprendido entre 1939 y 1969 (año de su muerte). No me extenderé en el ego de quien fue miembro destacado del Partido Laborista y de la Sociedad Fabiana, pero sí en sus dejes clasistas -¿dime de qué presumes y te dire de qué careces?-. Quien se dice defensor de la tolerancia y la compasión, asegura que hubiera preferido morir solo que acompañado de las personas que, hacinadas "como en una gran lata de sardinas" se protegían de las bombas alemanas en el Metro de Londres durante la Segunda Guerra Mundial.